Mansilla fue el héroe de Estudiantes ante Boca
Matías Lisandro Mansilla tuvo su noche consagratoria en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Atajó dos de los cuatro penales que le patearon y fue clave para la clasificación de Estudiantes a la final de la Copa de la Liga, el próximo domingo 5 de mayo ante Vélez desde las 15.30, en el estadio Madres de Ciudades de Santiago del Estero.
Nació en Los Juries, Santiago del Estero, y el primer encuentro de la Copa de la Liga atajó para Central Córdoba. El domingo volverá al estadio Madre de Ciudades, pero en busca de una nueva vuelta olímpica con el conjunto de La Plata, después de atajar dos penales.
Las historias de superación tienen pequeños detalles que se van encontrando en el camino. Mansilla nació en Los Juríes, ubicado a 224 kilómetros de la capital de la provincia. Se formó en la inferiores de Midland, con un breve paso por Huracán, jugó mucho en el ascenso y, al comenzar el año estaba jugando en su provincia. Sí, en la primera fecha del torneo, el 25 de enero, estuvo en el arco en la derrota de Central Córdoba ante Newell’s por 1-0. Después, pasó a Estudiantes. Tres meses y 11 días después, volverá a su tierra natal para jugar la final del torneo.
“Yo vengo del ascenso y en estos momentos se valoran el doble. Estoy feliz por la gente, por los compañeros, por el grupo fenomenal que tenemos, con los grandes que marcan el camino. Vinimos a buscar la final y lo conseguimos”, dijo tras la clasificación el arquero de Estudiantes.

En su estadística personal, para Mansilla fue la segunda tanda de penales de su carrera. Con los cuatro que le patearon en Córdoba (atajó dos, le marcaron uno y otro fue desviado), acumula 29 penales (10 en Midland, 8 en Central Córdoba, 4 en Patronato y Estudiantes y 3 en Morón). De los 29, 17 fueron en tiempo regular y los 12 restantes en definiciones. En el balance, le convirtieron 19, atajó 7 y 3 fueron desviados.
Mansilla se formó en el club Ferrocarril Midland, cuando el club jugaba en Primera C, cuarta categoría del fútbol argentino. Debutó en 2015, jugó más de 100 partidos y tras una conflictiva salida -denunció que le habían falsificado el contrato-, en 2020 pasó a Morón, con el que firmó un contrato por tres años. Tal vez, por eso volvió a remarcar su paso por las categorías menores: “Las cosas que pasé por el ascenso te hacen valorar más el día a día en Primera División”.
Tras una temporada en el Gallito, finalmente le llegó la oportunidad de jugar en Primera. En junio de 2021 se fue a préstamo por un año y medio a Patronato de Paraná, con el que se coronó campeón de la Copa Argentina. El año pasado volvió a Santiago del Estero, para jugar en Central Córdoba y finalmente en enero, tras la primera fecha, Estudiantes compró el 90 % del pase y arregló un contrato de tres años.
“Mati tiene una personalidad enorme, es una persona que trabaja mucho y se lo merece porque es un gran arquero. Estamos contentos que esté entre nosotros”, afirmó Fernando Zuqui, y Santiago Ascacibar confesó que en la arenga previa a la tanda de penales, Mansilla confió que atajaría dos penales. Y se lució ante Edinson Cavani y Nicolás Figal, los dos a su palo izquierdo.
“Habíamos estudiado los penales con mis compañeros Juanpi (Zozaya) y Fabri (Iacovich) loque podían hacer, lo analizamos con el profe de arqueros (Leandro Cortizo), sabíamos que tienen muchos jugadores de jerarquía, en especial Cavani”, reconoció Mansilla, que se emocionó cuando empezó a enumerar lo que significa en su vida Estudiantes: “En el día a día uno no tiene la familia cerca, y el club te abraza. Todos, desde la cocinera, la gente que trabaja cerca, todos. Por ejemplo, almorzamos y nosotros después levantamos la mesa. Son pequeñas cosas que hacen grande a un club”.
El machete en los penales

El Pincha pudo superar esta instancia, en la que generalmente el Xeneize despliega toda su categoría, en parte gracias a su arquero, Matías Mansilla. El ex Central Córdoba le contuvo sus remates a Edinson Cavani y a Nicolás Figal.
Esto fue en parte, por el estudio previo que se le hizo a los jugadores del Xeneize en sus penales. En el caso de Cavani, el papel decía que generalmente abre el pie y que la mayoría de sus remates fueron al palo derecho. Mansilla confió en la data y se lo atajó en ese lugar. De Figal no habían preparado nada, pero, al enterarse que sería uno de los ejecutantes, anotaron por debajo que había pateado dos y eligió dos palos diferentes. Finalmente, cabe destacar que Zenón había ejecutado dos penas máximas abriendo el pie y efectivamente fue lo que hizo. Sin embargo, a Mansilla se le escapó por poco el disparo.
Luego del partido, Mansilla habló sobre el penal que le contuvo a Cavani: «Lo habíamos estudiado, no es fácil. Es un jugador que tiene mucha jerarquía. No tiene un penal fijo. Más o menos analizamos con el ‘profe’ de arqueros y con mis compañeros lo que podía llegar a hacer. En el momento pensé en eso, fui para ahí y gracias a Dios se lo pude atajar».
