Lucas Pusineri dejó a Central Córdoba sin entrenador a una semana del debut

La salida de Lucas Pusineri de la conducción técnica de Central Córdoba sorprendió por el momento elegido. A solo una semana del inicio de la Liga Profesional 2026, el entrenador decidió dar un paso al costado y dejó al Ferroviario en una situación compleja, obligado a buscar un reemplazante sobre la hora y en plena recta final de la pretemporada.

El conjunto santiagueño debutará el próximo viernes 24 de julio frente a Gimnasia de Mendoza, desde las 16.45, y lo hará con un cambio inesperado en el banco de suplentes, consecuencia de una decisión que pocos imaginaban cuando el plantel trabajaba con normalidad.

Más allá del impacto que generó la renuncia, lo cierto es que el ciclo de Pusineri tampoco había ofrecido argumentos futbolísticos para sostener demasiadas expectativas. En la primera parte del año, Central Córdoba apenas sumó 16 puntos y finalizó en el puesto 25 entre los 30 equipos de la Liga Profesional, sin siquiera acercarse a la clasificación entre los ocho mejores de su zona.

El golpe más duro llegó en la Copa Argentina, donde el Ferroviario desperdició una gran oportunidad al quedar eliminado frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, un equipo de la Primera Nacional. Tras empatar 2-2 en Salta, cayó 4-2 en la definición por penales y se despidió prematuramente del certamen.

Lo que resulta difícil de comprender es el momento elegido por Pusineri para marcharse. Si entendía que el proyecto no tenía futuro o que no estaban dadas las condiciones para continuar, la determinación debió haberse tomado al finalizar el semestre y no cuando el plantel ya había realizado gran parte de la preparación para el nuevo campeonato. Renunciar a días del debut deja poco margen de maniobra y traslada la presión a un club que ahora deberá reorganizarse contra reloj.

Los entrenadores, como cualquier profesional, tienen derecho a dar un paso al costado. Sin embargo, también existe una responsabilidad con el proyecto que se asumió y con el trabajo realizado durante la pretemporada. En este caso, la decisión de Pusineri deja más interrogantes que respuestas y termina opacando un ciclo que, por resultados y funcionamiento, nunca logró despegar.

Ahora será tiempo de que Central Córdoba encuentre rápidamente un nuevo conductor para intentar cambiar el rumbo, mientras la salida de Pusineri quedará marcada por un final tan inesperado como inoportuno.